Coffee News: from Seed to Cup

¿Qué Significa Ser Tostador en Un País Productor?

Los tostadores locales tienen el poder de transformar de forma positiva la industria de café en un país productor. Pero esto no es tan fácil.

En mi hogar, República Dominicana, el café es omnipresente. Es el corazón de nuestras interacciones sociales, un pilar de nuestra identidad y herencia. Sin embargo, he pasado años buscando café especial aquí, y no lo he logrado.

Mi misión es cambiar esto. Y dado que he tomado medidas para crear una cultura del café de especialidad aquí, aprendí muchas cosas y me enfrenté a muchos desafíos. Así que permítanme compartir con ustedes las formas en que los tostadores podemos dirigir la industria de un café hacia la calidad, un mejor pago e incluso, una mayor pasión por la bebida que simboliza a nuestra nación.

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ProductoraLa pareja de esposos, el equipo de Edouard y Coral lideran uno de sus primeros talleres en la República Dominicana. Crédito: Crédito: Gente de la Isla

Los Desafíos que enfrentan los Países Productores

Empecé con objetivos ambiciosos, pero pronto me di cuenta que había subestimado los desafíos que enfrentaba nuestra industria local.

Mi plan inicial era, junto con mi esposo Edouard, crear un servicio de suscripción de café tostado de micro lotes dirigido al conocedor de café. Quería trabajar con Fairtrade y ayudar a los productores a alcanzar su potencial dándoles más acceso al mercado. También quería abrir mi propia tienda especializada donde las personas pudieran apreciar las diferentes notas de los diferentes orígenes del café.

Hice estos planes cuando viajé fuera de República Dominicana. Pero una vez que regresé a casa, comprendí inmediatamente la sensación de desesperación que experimenté entre los compradores en el extranjero.

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La roya devastó a muchas fincas de café de mi país. Entre los productores que todavía estaban en el negocio, muchos no entendían que ahora estábamos en competencia, no solo con otros agricultores cercanos, sino con todos los países productores del mundo. La globalización ha cambiado la industria, pero apenas estábamos despertando a este hecho.

Mientras viajaba por mi país, catando café para obtener granos de especialidad, me encontré con otra dura realidad: como en la mayoría de las naciones productoras, nuestro café de calidad se exportaba a mercados extranjeros. El café que consumíamos localmente, en la mayoría de los casos, era importado.

Fue difícil encontrar productores que creyeran que el café de especialidad podría proporcionarles un sustento. Sin embargo, cada vez que encontraba un productor apasionado por la calidad, dispuesto a experimentar con los métodos de producción y los perfiles de sabor, sabía que el mundo necesitaba saber sobre ellos.

Y ahí es donde, como tostador local, tuve el poder de generar impacto.

Paisaje cafeteroVista de Cibao, República Dominicana. Crédito: Gente de la Isla

El Papel que Juegan los Tostadores

No fue hasta que comenzamos a organizar los talleres, que mi esposo y yo entendimos la real importancia de nuestro papel como tostadores. Nuestro trabajo es ser el puente entre el productor y el consumidor, y la mejor manera de unir estos dos mundos es la calidad, la consistencia y la accesibilidad.

Con el tiempo, nuestra idea de un servicio de membresía exclusivo cambió para convertirse en una marca de café de especialidad directa, que se abastece directamente de fincas específicas. En otras palabras, pasamos de estar centrados en el origen a una sola finca.

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Este cambio fue debido en parte a que nos dimos cuenta de los desafíos específicos que presentaba nuestro mercado. Pero también fue debido en parte a que entendíamos que esa era la única manera en que podíamos realmente lograr nuestro objetivo: convertir el café de especialidad en una realidad para el consumidor de café de República Dominicana.

taller de catacionParticipante del taller toma notas sobre la degustación y el entrenamiento del paladar. Crédito: Gente de la Isla

Cambiando la Forma en que las Personas ven el Café

Los talleres han sido cruciales, ya que nos han dado la oportunidad de presentar el apasionante mundo del café a las personas curiosas de República Dominicana, el tipo de personas que nunca tuvieron el tiempo, ni la oportunidad de aprender más sobre el tema.

Casi de inmediato, notamos paladares agudos y preferencias marcadas por niveles de tueste más oscuros. Esta fue información útil para satisfacer las expectativas de nuestros consumidores y guiarlos a probar diferentes perfiles.

Luego de más de 30 talleres, puedo decirles que siempre hemos recibido la misma respuesta entusiasta: la gente está sedienta de café de especialidad. Además, los talleres cambian la forma en que entienden la misma industria del café, que es tan importante para la economía de nuestro país. Esto está creando un interés en el café de especialidad, ¿dónde y cómo se produce el café? y ¿cómo se tuesta?

Como siempre, la educación es clave.

comunidad cafeteraCoral (en el centro) con los participantes del taller; su bebé, Inès, mira desde atrás. Crédito: Gente de la Isla

Construyendo una Industria Local de Café más Fuerte

Pero no solo se trata de los consumidores, sino  también de los productores.

Desde la finca hasta la taza, el café se trata de personas. Al comprar a través de comercio directo, podemos ver un efecto inmediato en la comunidad alrededor de la finca. Los agricultores reciben precios justos, lo que les permite pagar a sus trabajadores y recolectores salarios más altos. Estos trabajadores, a su vez, gastan su dinero en negocios locales.

Cuando tengas una buena relación con el productor, también puedes considerar producir perfiles de sabor específicos, utilizando diferentes métodos de fermentación y experimentando con variedades de café, aunque para empezar recomiendo hacerlo solo en un área pequeña de la finca. Uno de los agricultores con los que trabajamos ahora produce café honey, ya que está seguro de tener compradores.

En un territorio tan pequeño como el nuestro, podría parecer natural que pequeños tostadores locales y productores trabajen juntos. Sin embargo, este no es siempre el caso, y la industria cafetera local es más pobre debido a eso.

Durante los últimos tres años, hemos estado en contacto con productores y consumidores por igual. Hemos descubierto que hay un mercado rentable para el café de especialidad, después de todo, nuestro café ahora se vende en 50 puntos de venta. También aprendimos que, sin importar dónde se encuentren en la cadena de suministro, la gente quiere autenticidad. Que los productores necesitan diversidad en sus consumidores, por lo que pueden vender cafés de alta calidad, así como básicos. Que los clientes quieran saber sobre la historia detrás de la taza.

Y, lo más importante, hemos aprendido sobre el poder que tienen los tostadores locales para cambiar la industria. Podemos cerrar la brecha entre dos mundos diferentes, el de los consumidores y el de los productores. Podemos volver a la calidad: calidad en nuestro café y calidad en nuestras relaciones humanas.

Escrito por Coral De Camps de Gente de la Isla.

Traducido por Alejandra M Hernández y Editado por Ricardo Gallopp R.

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